Tres consejos para un plan de movilidad eficiente

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Las autoridades locales están empezando a ser conscientes de que para que sus ciudades avancen, creciendo de forma rápida y eficiente, necesitan un Plan inteligente. Esta es probablemente la razón por la que los primeros planes de movilidad fueron nombrados estratégicamente “Planes Maestros” o “Planes Sostenibles”.

La elaboración de un Plan inteligente no es tan sencilla como parece. Antes de llegar a una versión del Plan que se adapte a sus necesidades y prioridades, es probable que las ciudades y demás organismos institucionales tengan que pasar por una serie de tediosos pasos y circunstancias que requerirán conocimientos especializados multidisciplinarios.

En este contexto, partiendo de nuestra experiencia en Planes de movilidad y colaboraciones con diferentes responsables dentro del sector, queremos compartir tres consejos que nos parecen cruciales para la elaboración de un Plan de este tipo, llevando su Plan un paso más allá.

Consejo 1: Fomentar un enfoque participativo.

No, la participación ciudadana en la creación de un Plan de este tipo no es opcional ni una manera de realizar talleres divertidos. Por el contrario, resulta la ocasión perfecta para mezclar métodos de trabajo top-down y bottom-up, y escuchar lo que los usuarios (y no usuarios) de transportes públicos tienen que decir sobre el Plan y la movilidad en general. Puede que le sorprendan sus puntos de vista.

De hecho, numerosas ciudades ya han decidido incluir una dimensión participativa en su Plan, y han podido comprobar que la retroalimentación ciudadana tiende a ser muy concreta y práctica. Además, al verse incluidos en la toma de decisiones desde el principio, los ciudadanos vislumbran mejor el panorama general, y empiezan a entender mejor las limitaciones a las que se enfrentan las autoridades.

Este proceso, además de fomentar el apoyo de los ciudadanos a las políticas urbanas, permite, en cierta manera, restaurar una base de confianza entre las autoridades que se encargan de la toma de decisiones y los ciudadanos (que experimentan los desafíos de gobernar en primera persona).

En algunas áreas, las municipalidades han llevado esta práctica incluso a la entrega de parte del presupuesto a los ciudadanos, a fin de que ellos elijan qué proyectos inician o apoyan. Más allá de ser medidas de participación ciudadana realmente integradas, éstas demuestran también un uso inteligente de internet y de las redes sociales, que sin duda se verán aumentados en el futuro.

Consejo 2: La integración es la clave.

Nunca se repetirá lo suficiente, si usted quiere que su Plan de movilidad sea sostenible, necesita que sea un Plan integrado.

Después de estudiar el ecosistema global de la movilidad de su zona, sin omitir ningún aspecto, el objetivo será ofrecer a sus ciudadanos las mejores combinaciones de modos, que les permitan viajar con completa serenidad y sin barreras.

“Sin barreras” significa que los límites entre modos deben ser eliminados lo máximo posible. Concretamente, esto puede conseguirse, por ejemplo, mediante la implementación de una revisión de toda la red de transporte y la oferta de movilidad, o bien, mediante una mejor integración del sistema de ticketing entre los diferentes operadores.

“Con completa serenidad” se refiere al hecho de que los usuarios no tengan que elegir entre variedad de complejas opciones de transporte. Esto puede lograrse gracias a la creación de un planificador de viaje en el que se incluyan todos los modos de transporte y movilidad (ferroviario, carretera, modos de movilidad compartidos, e incluso el ir a pie); o una simplificación de las tarifas.

Consejo 3: Abrirse a las nuevas tecnologías y la innovación.

A pesar de que las nuevas tecnologías no van a solucionar todos los problemas urbanos, definitivamente pueden ayudar proporcionando una base sólida para la rápida recopilación de datos y obtención de resultados; sobre todo en términos de calidad y de frecuencia. Esto es en lo que se basan las ciudades inteligentes y el “Internet de las cosas”, que proporcionan a las ciudades los datos, sensores o dispositivos necesarios para sustentar las decisiones en evidencias concretas.

Un plan de movilidad debe fomentar desarrollos tecnológicos e innovaciones, ya que éstos facilitarán de forma efectiva tanto las operaciones de transporte como los viajes a los usuarios: aplicaciones de teléfonos móviles, pagos sin contacto, amplio uso del Big Data, intercambio de datos, etc. Por otro lado, las nuevas tecnologías pueden ser vistas como una herramienta para ayudar a conectar mejor los “silos sectoriales” tradicionales que existen dentro de la industria, o sectores que trabajan con patrones similares al de los transportes y la movilidad, como energía, transporte de mercancías o logística.